Dos travesías sobre el mismo mar: Odiseo, que tardó diez años en volver de Troya a Ítaca, y los argonautas, que fueron de Yolco a la Cólquide y regresaron por aguas imposibles. Las escalas siguen las identificaciones tradicionales, muchas propuestas por autores antiguos y otras mucho más tardías. Cuando un lugar es solo una conjetura, lo decimos en la nota de la escala.
El regreso de Odiseo
Diez años de guerra y otros diez de regreso. La Odisea no da coordenadas, y las identificaciones que siguen son las que propusieron autores antiguos y viajeros posteriores, sobre todo en el sur de Italia y Sicilia. Tomalas como una tradición, no como un derrotero comprobado.
TroyaPunto de partida, en la colina de Hisarlık, cerca de los Dardanelos. Odiseo zarpa con doce naves cargadas de botín después de diez años de asedio.
Ísmaro, tierra de los ciconesEn la costa de Tracia, cerca de la actual Maronia. Odiseo saquea la ciudad, pero sus hombres se demoran festejando y los cicones contraatacan.
Isla de los lotófagosTras doblar el cabo Malea, una tormenta los desvía nueve días. Desde la Antigüedad se identificó este país con Yerba, en Túnez; el poema no lo precisa.
Tierra de los cíclopesLa tradición la sitúa en Sicilia, al pie del Etna. Los peñascos frente a Aci Trezza se consideran, según la leyenda local, las rocas que Polifemo arrojó al barco.
Eolia, isla de EoloIdentificada con las islas Eolias, sobre todo Lípari, aunque otros prefieren Estrómboli. Eolo le regala un odre con los vientos, que la tripulación abre creyendo que esconde oro.
Telépilo de los lestrigonesLos romanos la ubicaban en Formia, en el Lacio; otros autores la buscaban en Sicilia. Los gigantes destruyen once naves y solo la de Odiseo escapa.
Eea, isla de CirceYa en la Antigüedad se asoció con el monte Circeo, un promontorio que desde el mar parece una isla. Circe convierte en cerdos a parte de la tripulación.
Entrada al HadesHomero la pone en el confín del Océano, en el país de los cimerios. Autores posteriores la trasladaron al lago Averno, cerca de Cumas, junto a Nápoles.
Isla de las sirenasTradicionalmente, los islotes de Li Galli, frente a la costa amalfitana. Odiseo se hace atar al mástil para escuchar el canto mientras sus hombres reman con cera en los oídos.
Escila y CaribdisEl estrecho de Mesina, entre Sicilia y Calabria. Pasada esta escala, en Trinacria, la isla del Sol, los compañeros comen las vacas sagradas y mueren todos en el naufragio.
Ogigia, isla de CalipsoUna tradición local, difundida sobre todo en época moderna, la ubica en Gozo, en Malta. Odiseo pasa siete años retenido por la ninfa, que le ofrece la inmortalidad.
Esqueria, tierra de los feaciosLos corcirenses ya se decían herederos de los feacios, y Corfú quedó como la identificación clásica. Allí Nausícaa lo encuentra en la playa y el rey Alcínoo le da una nave.
ÍtacaLa isla jónica que hoy lleva ese nombre es la identificación tradicional, aunque hubo quien propuso Léucade o una península de Cefalonia. Odiseo llega dormido y solo.
La travesía de la Argo
La ruta sigue sobre todo las Argonáuticas de Apolonio de Rodas. La ida hacia el mar Negro coincide con rutas comerciales reales; el regreso, por ríos que no se conectan, es geografía imaginada. Otros autores, como Píndaro, hacen volver a la nave por caminos muy distintos.
YolcoCiudad de Pelias, junto a la actual Volos, al pie del Pelión. Jasón llega con una sola sandalia y recibe el encargo de traer el vellocino de oro.
LemnosLas mujeres de la isla habían matado a todos los hombres. Reciben a los argonautas, y Jasón tiene con la reina Hipsípila un hijo, Euneo.
CícicoEn la Propóntide, el actual mar de Mármara. Los héroes zarpan de noche, el viento los devuelve y matan por error al rey Cícico, que los había hospedado.
Cío, en MisiaCerca de la actual Gemlik. Las ninfas de una fuente arrastran al joven Hilas; Heracles se queda buscándolo y la Argo sigue viaje sin él.
SimplégadesLas rocas Cianeas, en la boca norte del Bósforo. Siguiendo el consejo del adivino Fineo, sueltan una paloma, reman detrás de ella y pasan antes de que las rocas se cierren.
Ea, en la CólquideJunto a la desembocadura del río Fasis, cerca de la actual Poti, en Georgia. Con la ayuda de Medea, Jasón cumple las pruebas de Eetes y se lleva el vellocino.
Bocas del IstroPara burlar a la flota de Eetes, Apolonio hace que la Argo remonte el Istro, el Danubio, como si ese río desembocara también en el Adriático.
Islas ApsírtidesLas actuales Cres y Lošinj, en Croacia, que tomaron su nombre del mito. Allí Jasón mata a Apsirto, hermano de Medea, atraído a una emboscada junto a un templo de Ártemis.
Eea, isla de CirceTras remontar el Erídano y el Ródano, la nave llega al mar Tirreno. Circe, tía de Medea, purifica a la pareja del crimen, aunque se niega a darles refugio.
Drépane, tierra de los feaciosApolonio identifica la isla de los feacios con Corfú. Para impedir que Medea sea devuelta a su padre, Jasón y ella se casan allí en una cueva sagrada.
Sirte y lago TritónideUna tormenta arroja la Argo a los bajíos de Libia. Los héroes la cargan a hombros doce días hasta el lago Tritónide; su ubicación exacta es incierta.
CretaEl gigante de bronce Talos les impide fondear arrojando rocas. Medea lo derriba con su mirada y sus hechizos, y él se hiere en el tobillo.
Pagasas, el regresoEl puerto de Yolco, en el golfo que hoy lleva el nombre de Volos. Aquí había empezado el viaje y aquí termina el poema de Apolonio, con la Argo de vuelta en la playa.
Lugares de leyenda
Tirinto
Ciudadela de la Argólide con murallas de bloques gigantescos que los griegos atribuían a los cíclopes. Aquí vivió Heracles mientras servía a Euristeo, rey de Micenas y Tirinto, y desde aquí salió hacia cada uno de sus doce trabajos, primero por el Peloponeso y después hacia los bordes del mundo.
Manantiales y antiguas ciénagas en la costa occidental del golfo de Argos, junto al actual pueblo de Myloi. Era la guarida de la Hidra. Pausanias vio aquí el plátano bajo el cual se había criado el monstruo y el lago Alcionio, que según los lugareños no tenía fondo y comunicaba con el Hades.
Extremo sur del Peloponeso, en la península del Mani. Junto a un santuario de Poseidón se mostraba una cueva considerada boca del Hades: por ahí, según Apolodoro, bajó Heracles a buscar a Cerbero. Pausanias, escéptico, anotó que la gruta no conducía a ningún camino subterráneo.
Ciudad de Etolia frente al golfo de Patras, gobernada en el mito por el rey Eneo. Ártemis envió contra sus campos un jabalí monstruoso, y para cazarlo se reunieron Meleagro y los mejores héroes de su tiempo. Atalanta fue la primera en herirlo, y el trofeo provocó una tragedia familiar.
Montaña boscosa de Tesalia que domina el golfo de Pagasas. En sus cuevas vivía el centauro Quirón, que educó a Jasón. De sus pinos, dice la tradición, salió la madera de la nave Argo: Eurípides abre su Medea lamentando que esos árboles hayan sido talados alguna vez.
Isla volcánica de las Cícladas, famosa en el folclore griego moderno por sus vrykolakas, los muertos que vuelven. Un jesuita que vivió aquí en el siglo XVII dejó relatos sobre ellos, y los viajeros posteriores repitieron que su tierra volcánica conservaba los cuerpos. Algunos explicaron así la fama de la isla.
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